Pues resulta que un senador del P$(o)E estaba como cualquier ciudadano español... de putas con su hijo y se paso un poquito de copas, que ya se sabe que el alcohol es muy malo, le hizo unas simpáticas bromas a una de las señoras putas que había en el lugar y esta muy ofendida, (como si tuviera ese derecho) pidió que los echaran. Desfachatez que ayudados por algunos policías, borrachos y pagados por el PP (según el agredido) llevaron a cabo los encargados de la seguridad (masones según cuentan).Por otro lado tenemos a el presidente del partido más votado de la oposición, al que algunos env
idiosos oportunistas han sacado a la luz en un vídeo comprometedor de hace unos dos años en el que paseaba por la cubierta de un barco, como solemos hacer cualquiera de nosotros, ignorando, eso si, que la mala fortuna y las casualidades de la vida, hicieron que perteneciese a uno de los mayores camellos de España, ¿como podía saber este prohombre tal maldad? Pero claro, vasta que te vean en el barco de un traficante para que a la gente (que es muy mala, por que lo es) le de por hablar. Eso si, con justicia casi divina, el chivato que publicó esta bajeza ha sido ya despedido.

