30/4/17

Que bonito es trabajar.

Viva el trabajo, defendámoslo, acaparémoslo para que no quede nada para los ricos, es nuestro derecho, (el único que necesitamos).








 Video: Cualca, negrear.

29/4/17

Mafia: tópìcos y realidad

 Gracias al aparato propagandístico de los que dirigen el sistema, (en parte gracias a la mafia), tenemos una imagen del crimen organizado muy diferente al real.



 Los peores delincuentes, sin embargo son aquellos que no lo son por definición, pues controlan el poder y crean leyes que les permiten que sus crímenes sean legales. Así los grandes banqueros y empresarios roban la riqueza del pueblo y provocan guerras, con todo lo que esto conlleva, pero aun son tenidos en alta estima por el populacho. (que no puede ser considerado otra cosa)




Vídeo: El verdadero origen del crimen organizado

27/4/17

Límites de ciencia.

[...] la Ciencia prevee ver las cosas que se pueden medir. Donde no existe la medida, no existe obviamente un fenómeno físico. Desde un punto de vista puramente psicológico, el científico moderno muestra, con esta actitud, el miedo a reconocer sus propios límites; de hecho es una forma de nunca reconocer sus límites; es decir, que los límites no existen como resultado del método científico, que no tiene límite, y si algo no se ve, no es porque tenemos poca visión de futuro, sino porque no hay nada que ver. Es importante señalar que esta actitud de la Ciencia, basado en la fe exclusiva en sí misma, impone al hombre y a su pensamiento, un límite intransitable por dogma: el límite dictado por su ceguera mental.

                                                                           Corrado Malanga.

Así se expresaba un científico convertido accidentalmente en ufólogo. La ciencia, la mala ciencia, pretende tener todas las respuestas y niega aquello para lo que no es capaz de ofrecer una explicación. El que algo no sea susceptible de ser medido por el método científico, puede degradarlo hasta la inexisténcia.

21/4/17

19/4/17

El enigma de la docilidad, (P.García Olivo.)

Extracto del libro de Pedro García Olivo, que nos muestra como la pasividad que actualmente muestra gran parte de la sociedad ante los desmanes que el estado comete, se fragua principalmente en los primeros años del individuo, cuando se le adiestra en la sumisión a las normas y la aceptación del tipo de vida, antinatural, que le espera.
 
EL ENIGMA DE LA DOCILIDAD. SOBRE LA IMPLICACIÓN DE LA ESCUELA EN EL EXTERMINIO GLOBAL DE LA DISENSIÓN Y DE LA DIFERENCIA

(Preámbulo)


Buenas tardes... Cabe resumir en pocas palabras la tesis que quiero presentar hoy, ante vosotros, con la intención manifiesta de que no podáis suscribirla en muchos extremos y pasemos un rato agradable, discrepando y discutiendo:

1. Los regímenes liberales de Occidente avanzan, por caminos inéditos, hacia un modelo de gestión política y de organización social que, a falta de un término mejor, denominaría neofascismo o fascismo de nuevo cuño. Esta formación socio-política venidera, que estoy tentado de llamar también posdemocracia, se caracterizaría, de una parte, por una pavorosa docilidad de las poblaciones; y, de otra, por una progresiva e inquietante disolución de la “diferencia” (cultural, ideológica, existencial, subjetiva,...) en mera “diversidad” -distintas ‘versiones’ de Lo Mismo.

2. Compartiendo con los fascismos del pasado dos rasgos decisivos (la ausencia de crítica interna, de oposición, de resistencia de los individuos, en primer lugar; y la beligerancia exterior, el afán expansionista -anhelo de globalización, en nuestros días-, en segundo), la sociedad posdemocrática, el neofascismo del mañana, acaso ya de hoy, se especifica por otros dos caracteres, que lo señalan y distinguen como una novedad histórica: la despolitización acelerada de la ciudadanía, que da la espalda a la democracia como fórmula política sin enfrentarse tampoco a ella, tolerándola  descreída y resignadamente; y la subrepción de las dinámicas autoritarias, la invisibilización de los procedimientos actuantes de coacción y dominio, rutilante tecnología de control social que consigue hacer de cada individuo un policía de sí mismo, el cómplice declarado de su propia coerción, instancia de autovigilancia y autodomesticación.

3. Considero, en fin, que la responsabilidad de la Escuela en este proceso de exterminio global de la disensión y de la diferencia es inmensa; que cabe entenderla como un agente privilegiado de neofascistización de la sociedad; y que, para desarrollar ese papel, para contribuir mejor a la hegemonía planetaria de un modelo socio-político terminal, ha desplegado una lógica de reforma, de reorganización, de re-adaptación, que, paradójicamente, se expresa hoy con nitidez en las experiencias supuestamente anticapitalistas de educación, en el vanguardismo metodológico de los profesores
contestatarios y en las iniciativas renovadoras alentadas por la Administración.

4. He dicho “modelo socio-político terminal” porque, en mi opinión (y este es el contexto general, el telón de fondo, de mis observaciones), estamos asistiendo contemporáneamente a los estertores del Capitalismo liberal, al lentísimo y definitivo
colapso de un Sistema que, después de globalizarse, de mundializarse, ya no tendrá en rigor nada que hacer y se entregará voluptuosamente a su propia autodestrucción, a su traumática autodemolición. “¿Qué hacía Dios mientras no hacía nada, antes de la Creación? ¿A qué dedicaba sus terribles ocios?”, se preguntaba Faure y ha recordado más tarde Cioran. “¿Qué hará el Capitalismo cuando ya no tenga nada que hacer, después de la Globalización?”, podemos preguntarnos nosotros... Pues bien, sostengo que se entretendrá en la socavación de sus propias bases, en el aniquilamiento de sus propias condiciones de reproducción. Y que en esa hora temible de la agonía de un  Sistema solipsista, un sistema sustancialmente fracasado a pesar de su mundialización,
trance también de la zozobra de una Civilización, de su agotamiento (el ocaso de Occidente), no estará en absoluto descartada la posibilidad de la Catástrofe, de la Quiebra (ecológica o de otro tipo), de la Convulsión planetaria. Pero, ¿qué es, a fin de
cuentas, lo que tanto tememos de la Catástrofe? ¿Qué tememos nosotros, los occidentales, de la Catástrofe, cuando la mayor parte del Planeta vive ya, desde hace tiempo, por así decirlo, en el corazón de la Convulsión, en las entrañas de la Quiebra?

Con esta interrogante, visiblemente retórica, doy por concluido el esbozo de mi posicionamiento. Pretenderé, en adelante, desglosarlo y desarrollarlo punto por punto, pero siempre de un modo fragmentario, discontinuo, ojalá que impresionista, evitando deliberadamente los momentos de clausura, de cierre, de la argumentación, y feliz de suscitar vuestro desacuerdo, vuestra más acerada discrepancia...