Lo cierto es que por razones prácticas la mayor parte es tirada en bidones de 200 litros al océano y uno de los lugares preferidos para ello, son las aguas internacionales y las de países tercermundistas con demasiados problemas como para poderse defender ante organismos internacionales y mucho menos por la fuerza.Otro de los problemas de algunos de estos países, es el robo de sus recursos naturales, petroleo, minerales, caladeros de pesca, etc.
Tenemos casos como el Sahara donde la potencia extranjera que lo administra, explota en contra de los tratados internacionales que así lo prohíben su riqueza, en su propio beneficio con el beneplácito, por supuesto de occidente.
O Somalia, que al tener conflictos políticos internos queda indefensa internacionálmente ante el saqueo sistemático de su riqueza natural.
Pero por supuesto, los medios nos presentarán cualquier intento de defensa de estos países, como actos de terrorismo y barbarie tercermundista en lugar de una lucha más que justificada y necesaria por su propia supervivencia, contra los abusos de las demás potencias.
Por si fuera poco, la falta de control en la pesca en estos caladeros, está terminando por destruirlos aun cuando ya son los únicos de que disponemos en el planeta.
Se calcula que para antes del 2050 habremos acabado con la pesca en los océanos.
Es decir que hay dos noticias: una buena y otra mala, la buena es que dentro de poco vamos a comer mierda, la mala, que no va ha haber para todos.