Un copi-pega a cerca de una de nuestras emblemáticas empresas, fruto únicamente del esfuerzo de uno de los emprendedores ¡Egpañoles!, donde los haya, modelo y ejemplo para grandes y pequeños de hoy y del mañana, cuando en los libros de historia cuenten las épicas andanzas ...de tanto hijo de la gran puta de esos que se llevan las ganancias al extranjero obtenidas del sufrimiento de aquellos a los que tienen esclavizados.
Mercachona impone silencio a trabajadores despedidos a cambio de su indemnización
La empresa de Juan Roig exige a
los trabajadores despedidos para recibir la indemnización que les
corresponde firmar una cláusula que les prohíbe hablar de su caso con
periodistas.
Tampoco pueden criticar a la empresa en redes sociales o cualquier otro medio.
Tampoco pueden criticar a la empresa en redes sociales o cualquier otro medio.
MADRID// Mercadona utiliza cláusulas de confidencialidad
con extrabajadores despedidos para evitar que critiquen, hablen con
periodistas, o cuenten su experiencia en redes sociales y así ensucien
la marca de la empresa de distribución alimentaria o de su presidente,
Juan Roig. Las cláusulas son incluidas en los acuerdos privados firmados
con trabajadores que fueron despedidos mediante expedientes
disciplinarios con el fin de reconocer tales despidos como improcedentes
y cambiar la indemnización a la que tiene derecho el trabajador por su
silencio.
La cláusulas que Mercadona fija incluyen la prohibición expresa de hablar con periodistas y medios de comunicación en los siguientes términos:
“…el trabajador/ra se obliga a no realizar acciones divulgativas con dicha información, o cualquier otra a la que por cualquier medio haya tenido y haga referencia a Mercadona, cualquiera que sea la forma, modo y contenido, que puedan comprometer, perjudicar o dañar los intereses de Mercadona o sus empleados, bien personalmente, bien cuando lo haga mediante seudónimo, ya sea en el orden jurídico, ya en el de las relaciones personales del trabajador/ra, o mediante los medios de comunicación cualquiera que sea su vía (TV, radio, prensa escrita o internet, redes sociales, entre otros). Igualmente el trabajador/ra no se podrá manifestar públicamente en contra de los intereses de la empresa, ni verter información que pueda dañar la imagen y buena reputación de Mercadona, ni realizar acciones con dicha información, cualquiera que sea la forma y contenido”
En las cláusulas del contrato que preceden a la aquí
reproducida se acuerda la extinción de la relación laboral, la
transacción en materia económica e indemnizatoria, el saldo y finiquito,
y la renuncia a acciones judiciales, entre otros.
Mercadona suele utilizar el despido disciplinario
como método para ahorrarse la indemnización y además mantener el orden
entre los trabajadores que permanecen en la empresa. Como contamos
anteriormente en La Marea, se alegan para motivar estos
despidos disciplinarios hechos como colocar mal una botella en las
estanterías, no sonreír a un cliente, dar un golpe a una puerta o
quejarse del trato del servicio médico.
Si los trabajadores no aceptan el despido disciplinario por estas causas y acuden a la vía judicial
la primera instancia que utiliza Mercadona para evitarse los tribunales
es el acuerdo mediante contratos privados con los trabajadores para
acordar una indemnización menor que la que el trabajador tiene derecho a
cambio de firmar estas cláusulas de confidencialidad que impiden a los
exempleados criticar de cualquier forma a Mercadona. El incumplimiento
de esta cláusula puede conllevar indemnizaciones a favor de la empresa
que oscilan entre los 3.000 € y cantidades que triplican el importe de
la indemnización por el despido recibido.
Al ser cuestionada por estos tratados de
confidencialidad, Mercadona no ha negado su existencia y ha afirmado lo
siguiente: “Sobre la confidencialidad que dices que se exige a los
trabajadores, tú mismo llevas varios meses hablando con todos aquellos
que has considerado, tanto con trabajadores como con extrabajadores”.
En La Marea hemos publicado varios reportajes y noticias sobre el trato que la empresa de Juan Roig daba a sus empleados. En el artículo Mercadona, derechos laborales de marca blanca se
contó con diversos testimonios de trabajadores, pero nunca un
empleado de esta empresa con un contrato de confidencialidad firmado
había accedido a que se publicara el documento ni a hablar con esta
revista por miedo a las represalias que Mercadona pudiera tomar contra
ellos.
Moraleja: No compres es Mercachona.











