Hace tiempo nos intentaban hacer pasar a unos sátrapas por luchadores por la libertad y más tarde por presos políticos.
Mientras tanto, los auténticos maltratados por el estado son ignorados por unos y hasta odiados por otros, una vez tergiversada y manchada su imagen ante la sociedad.
Vídeo de alguien con quien al margen de estar o no de acuerdo con sus ideas, creo que representa muy bien a este colectivo y en el fondo a todos, al menos a los que pensamos que la libertad y la verdad son dos valores supremos por los que hay que luchar y merecen cualquier esfuerzo y sacrificio.
Hace poco también han sido detenidas nuevas personas por negar la mentira del Holocausto judío o simplemente por rezar en silencio frente a clínicas abortistas. Por desgracia la "derecha" o los que tachan hasta de ultra derecha por tener determinados valores, parece ser la única que a día de hoy defiende valores contrarios al estado y algo tan simple como la libertad de expresión o hasta ya de pensamiento.
Si la filosofía eugenista es bastante censurable por su aspecto inmoral, la que nos están imponiendo es mucho peor, ya que al menos el eugenismo consigue una mejora de la especie a base de eliminar a los sujetos menos aptos (aunque en la práctica alguien decide quien es apto o no y habría que entender para qué o más bien para quien).
En la actualidad, no en un futuro cercano ni mucho menos lejano, se está llevando a cabo una aniquilación de la especie humana a nivel planetario, y ya no de forma encubierta, que además se ceba con las razas, (si, haberlas haylas), más evolucionadas, puesto que son las que pueden presentar una mayor resistencia a su exterminio.
La instauración de un Nuevo Orden Mundial, pasa por la necesaria sumisión total de la mayor parte de la población y esta por la implantación de un sistema de crédito social y el control de todos los bienes y medios de vida posibles para el ciudadano que entonces será reducido a un simple esclavo.
Si el sistema de crédito social mundial llega a sumarse a las medidas que ya existen contra la población, creo que no quedará ninguna esperanza para la humanidad.
Un vídeo de uno de los pocos canales y autores decentes que aun sobreviven en la plataforma youtube, nos presenta un análisis enriquecido de la conocída (y actualmente vivida en las carnes de todos) novela de Orwell.
Video : 1984 de George Orwell - Análisis - Club de los lectores muermos
Interesante artículo de una publicación médica de 2013, sobre un metaanálisis realizado sobre la efectividad de las mascarillas quirurgicas en quirófano para evitar infecciones.
La conclusión es que no existe evidencia científica de efectividad.
¿Si estó ya era de sobra sabido hace décadas, tiene algún sentido sanitario la imposición de un trapo mugriento en la cara de toda la población?
-Por supuesto que no, solo tiene un sentido político para someter la voluntad de la masa y a la vez enfermarla por un exceso de Co2 y una falta de Oxigeno.
Inspiramos un 21% de oxígeno y un
0.04% de dióxido de carbono y expiramos un 16% de oxígeno y 3.5% de dióxido de carbono. Con un bozal (fuera de quirófano deja de ser una máscarilla), respiramos una atmósfera cada vez más enrarecida, con menos oxigeno, con más dióxido y si mantenemos el bozal durante algún tiempo, generamos un hábital ideal para la proliferación de hongos y bacterias que también respiramos.
Muchas veces nos han
comunicado de manera furibunda la imposición de ponerse la mascarilla
facial al entrar en un quirófano por parte de algún cirujano, preocupado
por la posible tasa de infección que tiene en sus pacientes.
Sin embargo los datos disponibles en diversos estudios que analizan los
autores sugieren que el uso de la mascarilla es mucho menos importante
de lo que la gente cree a simple vista... pudiendo hacer innecesario su
uso fuera del campo quirúrgico.
A. Gironés Muriel.
Adjunto al Servicio de Anestesia del Hospital Sanitas La Moraleja.
P. Serrano Marcos
DUE Servicio Quirúrgico del Hospital Sanitas La Moraleja.
Artículo Original: Use of face masks by
non-scrubbed operating room staff: a randomized controlled trial Webster
J. Et al. ANZ J Surg 2010 Mar; 80 (3) (PubMed)
Muchas
veces nos han comunicado de manera furibunda la imposición de ponerse
la mascarilla facial al entrar en un quirófano por parte de algún
cirujano, preocupado por la posible tasa de infección que tiene en sus
pacientes.
Sin entrar en discusiones bizantinas, es bueno pararse a pensar en la
evidencia encontrada para dicha afirmación. Aparte de encontrar
múltiples recomendaciones y protocolos que obligan a ponerse la
mascarilla facial al entrar en quirófano, convirtiéndose en un ritual
asimilado por todos, sorprendentemente no existen muchos estudios con un
nivel adecuado que sostengan tal afirmación.
Debemos pensar que las barreras de protección son un
método sencillo y barato de disminuir al máximo la tasa de infección
postoperatoria y, por tal motivo, los autores no van a ser unos
reaccionarios en este tema. Sin embargo, no está de más hacer una revisión crítica
sobre la cuestión a través del método empírico y los niveles de
evidencia que tan buenos resultados ha dado a nuestra profesión.
La Cochrane se hizo eco de tal asunto con un metaanálisis sobre la
implicación de la mascarilla facial en la infección postquirúrgica
durante la llamada cirugía limpia, publicado en 2.002. Exponemos aquí alguna de sus conclusiones.
Disposable surgical face mask for preventing surgical wound infection in clean surgery. Lipp A , Edwards P. Cochrane database syst rev 2.002 (PubMed) (Cochrane web)
Existen pruebas insuficientes que apoyen el uso de las mascarillas desechables para prevenir el uso de la mascarilla facial en la cirugía limpia.
El diseño de las mascarillas actuales puede, según autores,
incrementar la contaminación postquirúrgica, ya sea por el efecto de“ escape lateral“, por efecto“ mecha“
o capilaridad, (wicking) o por efecto serpenteo (wiggling), al descamar
la mascarilla la cara del usuario por fricción y dispersar dichas
escamas por el quirófano.
Sólo se encontraron 2 estudios aleatorizados controlados para la
revisión de los 13 estudiados. De ellos, 1 fue abandonado por la
aparición de infecciones postquirúrgicas que no podían deberse al
personal presente en la intervención.
Existen sesgos potenciales y limitaciones de diseño en todos los estudios recogidos.
Por ello, la conclusión
de los autores es que, por resultados limitados, no pueden afirmar que
el uso de mascarillas faciales causa daño o beneficio al paciente
sometido a cirugía limpia.
Pero, aparte de este metaanálisis realizado por la Cochrane, existen
bastantes evidencias que van en contra de este ritual tan familiar
consistente en colocarse la mascarilla facial para entrar en un
quirófano. Ya en el siglo pasado, editoriales como el de The Journal of Bone and Joint Surgery
por S.P.F Hughes afirmaban contundentemente que no existían evidencias
que sugiriesen que colocarse la mascarilla facial fuera del área de
operación supusiera un beneficio[1]. En la revista Journal Hospital Infections de 1.991, Mitchell N.J y col. lo afirmaron con más vehemencia[2].
Pero, por más actual, nos llama la atención un artículo de 2.010
aleatorizado que tiene la misma opinión, realizado por compañeros no
médicos (enfermeros) con una calidad de diseño que muchas veces echamos
en falta en los estudios diseñados por colegas médicos.
Use of jace mask by no-scrubbed operating room staff; a randomized controlled trial. Por Webster J y colaboradores publicado en el ANZ Journal of Surgery 80 (3).
Un estudio de un nivel más que aceptable, con una puntuación de 3 en
la escala Jadad, con una aleatorización, descripción de seguimientos y
pérdidas a nuestro entender correcto. Prospectivamente siguieron a 827
pacientes destinados a operarse distribuidos aleatoriamente en 2
quirófanos. Uno, donde todo el personal llevaba puesta la mascarilla
facial, y otro en la que sólo la llevaba el personal“ estéril“.
Se controlaron y anotaron múltiples factores que pudiesen interferir en
la aparición de la infección: estado físico del paciente, tiempo de
cirugía, clasificación de la herida, índice de masa corporal, historia
de infección previa, profilaxis antibiótica, tipo de cirugía, número
de personas en quirófano, presencia de hábitos tóxicos. Siguieron a los
pacientes aproximadamente 1 mes para confirmar la presencia o no de
infección en la herida quirúrgica, mediante una nominalización y
clasificación, también correcta.
El tipo de cirugía fue variado, aunque el 81% fue de tipo CMA.
Datos obtenidos
El 10,2% de los pacientes tuvieron infección. El 11,5% en el grupo
con mascarilla facial y 9,5% en el grupo sin mascarilla. Una diferencia
no estadísticamente significativa con un OR de 0,77 (CI 95% 0,49-1,21
con p=0,15). Sólo en el 31% de las infecciones fue identificado el
agente patógeno (principalmente stafilococo aureus).
Con una regresión logística concluyeron que los factores implicados en la infección de la herida quirúrgica fueron:
1.- La presencia de hospitalización.
2.- Un alto índice de masa corporal (IMC)
3.- Tener antecedentes de infección de la herida quirúrgica.
Conclusión
Este y otros artículos al respecto nos llevan a ser cautos
al respecto. A nuestro entender los datos sugieren que el uso de la
mascarilla es mucho menos importante de lo que la gente cree a simple
vista… pudiendo ser innecesario su uso fuera del campo quirúrgico.
Pero eso no quita para usarla siempre en contextos de alta
probabilidad de infección o en situaciones en las que el sentido común
pueda primar por encima de estos datos estadísticos.
Una cosa es la verdad estadística y otra la verdad clínica, si bien, la primera es una buena manera de encontrar la segunda.
Bibliografia
[1]SPF Hughes et al. Infection in the operating room (editorial) Journal of Bone an Joint Surgery 1.999 (PubMed) (pdf)
[2]
Mitchell NJ et al. Surgical face mask in modern operating rooms: a
costly and unnecessary ritual?. J.Hospital Infecc 1.991; 18. 811-3 (PubMed)
Los virus oficialmente son estructuras no vivas cuyo único propósito es el de replicarse hasta el infinito.
Esta idea no encaja demasiado bien con el equilibrio natural ni con el sentido común, ni con la experiencia, pero nada de eso echa atrás a todos los investigadores que obtienen suculentos beneficios de la aceptación de esta teoría.
Aquí un video que nos habla de otra teoría que explica la existencia de los virus, no como patógenos, sino como exosomas, (paquetes de información que lanzan las células cuando enferman o mueren para alertar a otras células de su entorno).
Además en el vídeo se habla del monotema del momento y se da una explicación acerca del origen de la enfermedad, no como causada por un patógeno trasmitido por individuos contagiados (ni siquiera necesariamente enfermos), sino como un envenenamiento por radiación.
Efectívamente y como han denunciado ya muchos profesionales, existe una nueva enfermedad que afecta a parte de la población, pero los sintomas de esta son compatibles con una alta exposición a radiaciones no ionizantes (¿5G?) y una gran parte de los muertos por ella, vivian muy cerca de antenas 5G. Además, otros investigadores han medido niveles de radiación superirores a los permitidos por las normativas vigentes y además, en las pocas autopsias que se han practicado (ya que están prohibídas por ley) no se ha encontrado ni rastro del supuesto patógeno causante oficial de la enfermedad.
Desde una parte de la disidencia controlada se está promoviendo la idea de que la enfermedad no existe, lo que es reforzado por la ocultación oficial de otras causas de muerte, como la gripe, que se atribuyen ahora unicamente al virus. Tras una vacunación masiva, (que parece ser uno de los factores que aceleran el daño celular de la radiación) y un aumento de los niveles de esta, tenemos un genocidio programdo y listo para justificar, tanto la existencia del virus como la de las medidas que se tomen contra él. (Por supuesto con la inestimable e imprescindible colaboracion de los medios de intoxicación y propaganda y la estupidez complice de gran parte de la población).
Si empezamos a comportarnos
como adultos y no como niños tontos de baba, reconoceremos que un trapo
de algodón en la cara (que es lo que lleva gran parte de la población a
modo de mascarilla) no puede evitar el contagio de un virus. Sentido
común: ningún virus (ni el más grande) va a quedar atrapado en el filtro
de una malla de tejido. ¿Para qué llevamos mascarillas? Buena pregunta.
¿Para protegernos de un virus? No me hagas reír, conspiranoico. ¿Para
pagar un buen dinerillo a quienes las fabrican? En parte, pero seamos
justos: la mayoría de los barbijos usados son de fabricación casera.
¿Para que el Estado recaude algunas perrillas, en el caso de España un
21%? Tampoco resulta desdeñable, sin duda, pero no es la verdadera
función. Entonces, ¿Para qué llevamos mascarillas? Si quieres llegar a
la finalidad de algo, primero pregúntate por la causa. ¿Por qué llevamos
mascarillas? Esta pregunta tiene fácil respuesta: porque es
obligatorio.
Es su obligatoriedad
la causa estricta de que llevemos mascarilla. Si te vas a una zona
rural sin control del Estado, ni fiscales ni agentes sanitarios… no
verás mascarillas. Así de sencillo: llevamos mascarillas porque son
obligatorias. Y aunque estos meapilas globalistas se crean muy listillos
con su Nuevo Orden Mundial, lo cierto es que No hay nada nuevo bajo el sol,
todo ya está inventado, y obligar a tapar la cara no resulta novedoso
en absoluto. De hecho, se hizo varias veces en la Historia reciente.
Veamos algunos de esos casos.
En
la época imperial española y portuguesa, a través del comercio de seres
humanos, apareció la figura del esclavo bozal. En el Siglo XVI y XVII
este esclavo se diferenciaba del esclavo ladino en que se encontraba
completamente desarraigado, desprovisto de cualquier manifestación de su
propia cultura, analfabeto, impedido de expresarse. La cualidad humana
del esclavo bozal se rebajaba al nivel de las bestias de carga, y era
para eso que eran usados en las explotaciones auríferas de las Indias
portuguesas. Cuando los negros bozales trabajaban en la mina, eran
obligados a usar la Máscara de Flandres, una placa de
metal que se ponía en la boca con la finalidad de diferenciar a los
esclavos de los libres, delimitar las clases sociales dentro de la mina,
y deshumanizar al negro. Esta medida se impuso hasta bien entrado el
siglo XIX. De nuevo, la justificación oficial por parte del poder era el
bien y la salud del esclavo. El señor esclavista argumentaba que la
Máscara de Flandres era obligatoria para evitar que el trabajador
comiera tierra que le produjese una infección gástrica. Otros
esclavistas declaraban que con la Máscara de Flandres se evitaba que el
esclavo bebiese aguardiente y se emborrachara en su jornada de trabajo. Y
otros negreros decían que con la Máscara de Frandres evitaban que el
esclavo bozal se tragase alguna pepita de oro con la ilusa esperanza de
poder cagarla y venderla después. Lo cierto es que no importaban los
absurdos pretextos de los negreros judeo-portugueses (los equivalentes
en la época a los Ministros de Salud y Trabajo), pues todo el mundo
sabía que esa máscara era para diferenciar a los esclavos de los libres,
someter la voluntad de los primeros, y deshumanizarlos para poder
optimizar su explotación. Si la cara es el espejo del alma, tapar la cara significa, si no desalmar, al menos obligar a mostrarse como desalmado.
Máscara de Flandres, grabado del S.XIX, Rio de Janeiro
La
misma técnica se usó aún más recientemente en una reducida parte del
mundo islámico: obligar a tapar la cara. Lo cierto es que no hay ningún
pasaje del Corán que obligue a ocultar el rostro de las mujeres. Ni como
obligación ni como recomendación: ninguna sura habla de ello. Y esto es
así porque el origen del burqa en verdad no es islámico
sino masónico. El surgimiento del burqa se dio en un periodo del emirato
afgano relativamente modernizante, bajo el mandato de Habibullah Khan,
un obediente esbirro del Imperio Británico e iniciado en la logia Lodge Concordia, Nro 3102,
que fue útilmente asesinado por espías de sus amos al final de la
Primera Guerra Mundial. Ese es el contexto del Burqa, el cual, de nuevo,
se impone bajo pretexto de la protección, la salud y el bien de quien
lo lleva: para protegerse de la arena del desierto, para protegerse del
sol, para evitar agresiones de estupradores… Ninguna de esas funciones
era la que los tarados talibanes estaban pensando para decretarlo como
obligatorio en Afganistán en 1996. No una recomendación sanitaria, no un
consejo médico, sino una obligatoriedad impuesta por el poder político.
Exactamente igual que nuestras mascarillas.
De
los casos brasileño y afgano, se extrae el denominador común divisor de
esta múltiple locura global de las mascarillas de la Covid-19. Tapar el
rostro es útil para el poder. Tres funciones comunes en los tres casos:
1)
Diferenciar a los esclavos (ciudadanos obligados a llevar mascarilla)
de la élite que decreta su obligatoriedad y está exenta de su uso
(señores esclavistas en el caso brasileño; políticos, periodistas,
funcionarios de la ONU que no llevan mascarilla en el caso actual)
2)
Manipular el comportamiento del esclavo a favor de los intereses del
poder político. De esta manera, obligar a tapar el rostro resulta una
potentísima técnica de ingeniería social. Reduce la conversación y la
interacción, impacta en la forma de relacionarse con semejantes, la
comunicación, el comportamiento sexual, los protocolos de educación y
cortesía… toda la vida social se ve alterada.
3)
Deshumanizar al esclavo con el fin de facilitar su sometimiento, que en
última instancia será justificado con la protección o la salud del
sometido. “Es por tu bien, anda, no te resistas.”
Resulta que esta mamarrachada del New World Order tiene muy poquito de 'new'.
Todo esto es más viejo que el tebeo. ¿Para qué llevamos mascarillas?
Para no contagiarnos los unos a los otros de coronavirus. Claro que sí,
chaval.
Un buen análisis sobre uno de estos vídeos infumables que se vuelve viral tras una intensa promoción oficial a pesar de que supuestamente atenta contra la oficialidad.
video: El video sobre redes sociales que "no quieren que veas"
No es solo que no exista el patógeno causante de esta paranoia mundial, es que además las enfermedades no son contagiosas, es decir, un organismo sano física y mentalmente no puede ser invadido por virus o bacterias, puesto que para empezar, estos microorganismos no actúan así. Tal como demostró Bechamp entre otros, es el propio organismo el que vuelve patógenos a los microbios y Hamer dio una gran explicación sobre como las enfermedades surgen de problemas psicológicos como programas biológicos para resolverlos. Como ya otros muchos decían, todas las enfermedades son psicosomáticas.
La teoría del patógeno se desarrolló como una interpretación puramente militar: Millones de microbios nos acechan y nuestro organismo mantiene una guerra constante contra ellos. Solo la medicina estatal puede ayudar a defendernos (aunque no con demasiado acierto) a base de drogas y por supuesto inversión económica. La alternativa, era reconocer que las formas de vida inhumanas, el dolor, el sufrimiento, el hambre, el miedo, son los que crean las enfermedades y luchar contra todo esto, llevaría a un paraíso terrenal, poco rentable. Por supuesto, no incluimos aquí las enfermedades producidas por envenenamientos o parásitos. Literalmente vivimos en un mundo plagado de microorganismos, nuestro propio cuerpo contiene entre 20 y 100 virus y bacterias por cada célula humana. A pesar de ello no desarrollamos todas las enfermedades que esos microbios podrían generarnos, solo lo hacemos cuando nuestro organismo activa alguno en concreto como respuesta a un problema psicológico o emocional, ya sea (el problema) a nivel consciente o inconsciente.
Personalmente entiendo que determinadas moléculas químicas o incluso radiaciones, pueden desencadenar reacciones similares a las que el cuerpo activaría para provocar un programa biológico concreto ante un conflicto emocional, es decir que si ante determinado trauma nuestro organismo libera determinada hormona para alterar el medio y que prolifere determinado microbio, una sustancia similar o la misma si es introducida del exterior, provocaría la misma enfermedad original. Un ejemplo de esto son los disruptores endocrinos.
El nuevo orden mundial requiere para su imposición de una nueva religión: El cientifismo, un nuevo culto carente por completo de la espiritualidad y enseñanza moral que pudieran tener religiones anteriores.
La forma más aberrante de adoración al falso dios. Esta nos priva por completo de cualquier esperanza, al negarnos toda capacidad personal de intervenir en nuestro desarrollo personal que relega al azar y la genética. Todo está predeterminado por leyes físicas que debemos aceptar sin resistencia, la casta dominante es la mejor adaptada y por tanto superior e incuestionable.
Los inquisidores de otro tiempo, hoy visten batas blancas y el populacho que antes denunciaba posesiones demoníacas y quemaba brujas, ahora increpa a aquellos que osan poner en duda los dogmas científicos, que han pasado a ser parte de un horripilante código de conducta.
Video: VII. CIENTIFICISMO y ATEÍSMO. La Religión Reformada del Padre.
¿Vale la pena vivir sin libertad? -El hombre que grita en el vídeo tiene claro que no. Vivir sin dignidad, sin libertad, sin honor, no es admisible para un ser humano que se precie de serlo.
A mi me ibais a asustar con el bicho, si.
Además de la económica, una de las razones por las que están interesados en exterminar a lo que queda de la anterior generación, es porque han vivido tiempos muy duros y situaciones complicadas que en gran parte se han superado gracias a la familia, los vecinos, los amigos... es decir, todos los lazos que se pretenden destruir.
Cada día compruebo el daño que la socialización (el estatismo) ha hecho al
pueblo, cada vez más cobarde y estúpido, a pesar de disponer quizás de
más fuentes de conocimientos que en ninguna otra época de la historia;
La generación con más titulados es la más cretina, crédula y cobarde de
la historia. video: LA LIBERTAD NO TIENE PRECIO!!! GRITA ESTE ANCIANO ITALIANO
Hace años que en muchos medios se denuncia la existencia de una práctica comercial poco ética, consistente en fabricar productos con una vida útil predeterminada bastante corta. Se denomina obsolescencia programada y todos la conocemos por haberla sufrido en mayor o menor medida. Cuando se intentaba denunciar públicamente era negada y ridiculizada por la industria y por los eternos voceros del sistema, que nos tildaban a estos de ingenuos conspiranoicos.
Así que el estado reconoce ya que esta práctica existe e indirectamente que la consiente. También parece que ahora todo el mundo sabía que una botella de cristal es mejor que una de plástico y 100% reciclable, pero la verdadera razón para terminar con el consumismo desenfrenado solo es que el país está arruinado y todos nosotros con él.
En el "país de la libertad" la policía ha torturado hasta la muerte a otro negro. Esta vez en la calle y a la vista de la gente que grabó como era detenido sin otra justificación por ir en un coche azul. Tras ser arrestado y esposado sin ofrecer resistencia, fue asfixiado en el suelo por un sicario del estado, mientras suplicaba por su vida. .
Si
bien el asesinato ha desatado la indignación general, las declaraciones
oficiales expresando que no ven motivo de sanción hacia los cuatro
"valientes" agentes que actuaron con una corrección ejemplar, han
provocado un aluvión de disturbios, que muchos aprovechan para conseguir
un poco de comida asaltando supermercados.
En
medio de una crisis económica en la que los estados nos imponen leyes
anti humanas y nos condenan a una miseria aun mayor mediante el miedo a
un problema ficticio, la población no tiene más remedio que unirse y
luchar contra los tiranos y asesinos que la masacran. Quizás esta nueva muerte sea la chispa necesaria para hacer reaccionar al pueblo contra la tiranía, esperemos que prenda y consiga extenderse al resto de estados, ya que nos encontramos en una auténtica guerra mundial encubierta, contra la humanidad.
El gran capo que ahora ocupa el puesto de jefe del estado en EEUU, ya ha amenazado en las redes sociales con disparar contra aquellos que protesten. En este caso las amenazas han sido mantenidas por la censura que en casos mucho más suaves elimina cualquier comentario que atente contra el sistema. El alcalde también ha intentado intimidar a la población, esta vez con el virus fantasma, pero las balas y el hambre dan más miedo que el coco y la población que no tiene más remedio que despertar, lo ha hecho.
Personalmente me resulta vergonzoso encontrar a policías y militares negros entre los sicarios que represalian en esta nueva ocasión al pueblo, aunque todos ellos sean indignos y una vergüenza para su especie.Video: Tras muerte de George Floyd, queman estación de policía en Minneapolis (EE.UU.) | Semana Noticias
Voy comprobando tristemente que la mayor parte de la población, no comprende lo que sucede, ni siquiera les preocupa, no son capaces de entender las implicaciones de la situación actual hacia sus propias vidas ni mucho menos sobre el futuro de la humanidad.
Estamos ante el comienzo del ciclo más perverso de esclavización de la especie humana, no solo dominarán nuestro cuerpo, pretenden dominar nuestra mente y nuestra alma.
Este es el video final de una serie de tres, los dos anteriores se pueden ver accediendo al canal del autor.
Despues de todo lo que veo cada día, cada vez me quedan menos esperanzas en que algo pueda arreglarse. A pesar de todo, los pocos humanos que queden, no tenemos más remedio que plantar cara, la otra opción es morir en silencio.
Video: UNA TIERRA DE BORREGOS CRÍA LOBOS MUY FEROCES ¡ EN PIE CONTRA EL LIBERTICIDIO Y EL HUMANICIDIO !
Esto es lo que decía el doctor Gervas hace unos años cuando se provocó la histeria de la gripe A, aquella que iba a costar millomes de muertos. (quizás solo trataban de tantear la credibilidad de la población para intaurar ahora esta comedia)
Video: JUAN GERVAS - LA EPIDEMIA DEL PÁNICO
Y a ver que dice hoy en día:
El miradorlas medidas drásticas son negativas por indiscriminadas
A juicio del autor, las medidas drásticas frente
al coronavirus (Covid-19) van a ser negativas por indiscriminadas y por
no responder a principios científicos pues, entre otros aspectos, ni se
ha demostrado que se haya incrementado el total de las muertes. Vamos
que, de acuerdo con el dicho popular, puede que sea peor el remedio que
la enfermedad.
Hasta el 13 de marzo la pandemia no había incrementado el número total de muertes
Para hacernos una idea: en China han muerto desde primeros de enero
hasta el 13 de marzo 3.179 personas con el nuevo coronavirus, en un país
en el que mueren 28.000 personas por día. En el mundo han muerto 5.065
personas, y cada día mueren en el mundo más de 1.000.000. En España, 84
muertes, en un país en el que a diario mueren 1.170 personas.
En otras palabras, hasta el 13 de marzo la pandemia no está
incrementando el número total de muertes. Hay las muertes esperables,
sin cambios en las tendencias. De hecho, en el Reino Unido (Inglaterra y
Gales) se ha podido demostrar incluso una disminución de las muertes,
totales y por causa respiratoria https://blogs.bmj.com/bmj/2020/03/11/carl-heneghan-assessing-mortality-during-the-covid-19-outbreak/
Hay que destacar que no se ofrecen datos de mortalidad por clase
social, pero hay que esperar que sean más los pobres los que perezcan,
pues los determinantes sociales pesan en la defensa individual y grupal.
Por ejemplo, las personas sin hogar suelen tener mala nutrición, y es
casi imposible que cumplan con normas higiénicas tan simples como el
lavado de manos https://www.theguardian.com/world/2020/mar/12/coronavirus-and-the-risk-to-the-homeless?CMP=share_btn_tw
La relativa mortalidad por coronavirus
La mortalidad es relativa pues depende de cómo se diagnostique la
enfermedad. Si se hacen pruebas diagnósticas a toda la población habrá
muchos pacientes que den positivo pero que no tengan síntomas, o con
molestias menores, tipo catarro común. Por ello la mortalidad será menor
respecto al total diagnosticado, y ese puede ser el caso de Corea del
Sur, con una mortalidad del 0,7%; su estrategia se ha basado en la
búsqueda activa de casos y su aislamiento voluntario, con puestos
públicos en la calle para facilitar las pruebas diagnósticas a toda la
población https://www.npr.org/sections/goatsandsoda/2020/03/13/815441078/south-koreas-drive-through-testing-for-coronavirus-is-fast-and-free?utm_source=twitter.com&utm_medium=social&utm_term=nprnews&utm_campaign=npr
Cuando aumentan mucho los casos en una región geográfica, puede ser
buen criterio decidir que no se precisa la prueba diagnóstica, que es
absurdo perder tiempo y dinero, y que se considera a todo paciente como
enfermo de coronavirus si tiene síntomas clásicos de infección
respiratoria. Pues bien, al seguir haciendo la prueba sólo a pacientes
ingresados en los hospitales es de esperar un aumento relativo de la
mortalidad ya que estos pacientes diagnosticados están ingresados por su
mayor gravedad. Es decir, habrá más muertos entre los diagnosticados
con certeza pues sólo se diagnostica a los que están gravemente
enfermos.
Por ejemplo, si en una determinada ciudad hay 1.000 casos
diagnosticados con la prueba del nuevo coronavirus, de los que se
ingresan 100 en los hospitales y 10 personas mueren por el mismo, la
mortalidad serán del 1% (10 de 1.000). Si en esa misma ciudad se hace la
prueba sólo a los pacientes ingresados, la mortalidad será del 10% (10
de 100)
En todo caso, la mortalidad puede variar según países sin saber las
causas, como se ha demostrado en los brotes del síndrome respiratorio de
Oriente Medio, provocado por otro coronavirus, MERS-CoV. La mortalidad
en Arabia Saudí ha sido el doble que en Corea del Sur (40 contra 20%) https://link.springer.com/article/10.1186/s12889-018-5484-8
Incluso con el nuevo coronavirus, Covid-19, y en la propia China, la
mortalidad en Hubei (región más afectada y primera) ha sido del 2,9% y
en el resto del país del 0,4%. Los datos son provisionales y muchas
veces cambiantes https://www.latimes.com/science/story/2020-03-07/why-the-coronavirus-fatality-rate-keeps-changing
Por último, hay que tener en cuenta la infección habitual por
coronavirus “comunes”. En el 25% de los casos la infección no produce
ningún síntoma, pero todos los inviernos, por ejemplo, los coronavirus
229E y OC43 (HCoV-229R y HCoV-OC43) producen hasta el 30% de los cuadros
catarrales-gripales comunes, algunos de los cuales se complican y
ocasionalmente se asocian a neumonías, hospitalizaciones y muertes.
Incluso en los picos de epidemia gripal muchos ancianos ingresados en
hospitales y/o muertos tienen con mayor frecuencia infección por virus
como coronavirus que por virus de la gripe propiamente dichos. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3805243/ https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC6154147/ https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4281811/ https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC6038767/
Las medidas para la contención de la pandemia se suelen
basar en modelos matemáticos, deslumbrantes y simples, pero carentes de
la menor fineza, como incluir información clave sobre costes de las
alternativas, efectos adversos en salud y otros datos fundamentales
El fracaso es global pues en dos meses el nuevo coronavirus ha
llegado hasta el último confín del mundo y el pánico se ha adueñado de
“autoridades” y poblaciones. ¿De qué sirvió anular los vuelos a y desde
China, por ejemplo?
En lugar de reconocer el fracaso, la respuesta habitual es más de lo
mismo, con la idea de “hemos fallado por no haber tomado medidas
drásticas desde el principio”. Sirve de acicate, además, el éxito de
China, que está conteniendo la pandemia en su territorio. Se atribuye,
sin más, causalidad a dichas medidas, cuando lo científico es atribuir
asociación. Es decir, no se piensa que haya una simple asociación entre
las medidas y la evolución de la pandemia, sino que se acepta que las
medidas chinas son la causa de la detención de la pandemia allí. Sin
embargo, cabe ver la evolución china de la pandemia como la habitual de
toda epidemia de virus respiratorios, como la gripe, que comienza,
alcanza un pico y regresa espontáneamente.
Las medidas para la contención de la pandemia se suelen basar en
modelos matemáticos, deslumbrantes y simples, pero carentes de la menor
fineza, como incluir información clave sobre costes de las alternativas,
efectos adversos en salud y otros datos fundamentales. Y ello tanto en
general, como en casos concretos, por ejemplo España https://www.thelancet.com/journals/lancet/article/PIIS0140-67362030567-5/fulltext?fbclid=IwAR3apqx1mUnG864ZVINig0yfZSgeHq7uwnyUcT1MDcoa67xO6_bPdbsaDmU https://www.medrxiv.org/content/10.1101/2020.03.01.20029801v2.full.pdf
El brillo de las gráficas deslumbra y ciega ante los daños que
provocan esas medidas heroicas, justificadas siempre por “aplanar” la
curva de incidencia y facilitar la respuesta sanitaria al haber menos
casos agrupados en un pico epidémico. El problema es que el “aplanar”
hay que demostrarlo y también hay que demostrar la mejor respuesta
sanitaria por consecuencia. Hasta hoy es sólo teoría.
Los modelos matemáticos hay que verlos como los resultados de
estudios en ratones, que dan idea pero no permiten tomar decisiones.
En el Reino Unido, convencidos de que la pandemia es incontenible,
optan por no recurrir ni a distanciamiento social, ni a cuarentenas, ni a
cierres de escuelas. Atenderán los casos más graves, y confiarán en que
los leves adquieran inmunidad con una filosofia general de “aprender a
convivir con un virus nuevo que ha venido para quedarse” https://www.newscientist.com/article/2237385-why-is-the-uk-approach-to-coronavirus-so-different-to-other-countries/ https://elpais.com/sociedad/2020-03-13/la-estrategia-del-gobierno-de-johnson-contra-el-coronavirus-divide-a-la-comunidad-cientifica.html
Suecia sigue una política similar https://www.folkhalsomyndigheten.se/the-public-health-agency-of-sweden/communicable-disease-control/covid-19/
Otro buen ejemplo es de Corea del Sur, que está logrando contener la
pandemia sin las medidas brutales de China o Italia. Se basa en la
transparencia institucional y en la cooperación ciudadana, sin
cuarentenas obligatorias. Es un modelo a estudiar https://www.scmp.com/week-asia/health-environment/article/3075164/south-koreas-coronavirus-response-opposite-china-and
(En español, el caso de Corea del Sur https://www.eldiario.es/sociedad/Corea-Sur-frenar-coronavirus-semana_0_1006149696.html)
Los daños de las “medidas drásticas”
¿Qué salud aporta recluirse en una casa donde hay
violencia, donde hay cortes de luz, donde hay un desahucio anunciado,
donde hay pobreza, donde falta comida,…?
Para contener la pandemia se toman medidas extraordinarias, como
poner en cuarentena forzada a un país entero e interrumpir toda la
actividad industrial y comercial, incluyendo el cese de las actividades
escolares en todos sus niveles.
Estas medidas no llevan consideraciones acerca de su impacto
diferencial según clase social y situación de marginación y responden a
una mentalidad burguesa que, por ejemplo, pide la reclusión en casa como
si todo el mundo tuviera casa, y todas las casas fueran confortables.
Por ejemplo, ¿qué salud aporta recluirse en una casa donde hay
violencia, donde hay cortes de luz, donde hay un desahucio anunciado,
donde hay pobreza, donde falta comida,…? ¡Qué ironía obligar a
permanecer en casa a quienes no la tienen, o quienes ya de por sí no
pueden salir nunca porque tienen enfermedades limitantes y no hay
ascensor, o quienes viven en soledad y con penurias inenarrables!
La consecuencia de muchas “medidas drásticas” es el desempleo para
los trabajadores precarios y la quiebra para las pequeñas empresas.
Todo ello afectará más intensamente a quienes están en la
marginación, quienes viven en la pobreza y quienes dependen de un hilo
para supervivir. Las medidas drásticas afectarán especialmente a las
mujeres, que ya son el grueso de profesionales sanitarios (70%) que se
enfrentan al sufrimiento y a las muertes, pero también a trabajadoras
precarias como camareras, kellys y limpiadoras, cuidadoras “formales e
informales”, las cobradoras y cajeras en tiendas y supermercados, etc.
El saldo final de las “medidas drásticas” será el incremento de la
desigualdad y de la pobreza, y ambos problemas contribuyen fuertemente a
incrementar la mortalidad http://revistaeconomiacritica.org/sites/default/files/Jordi-Roca_Therborn_La-desigualdad-mata.pdf https://www.independent.co.uk/voices/coronavirus-deaths-trump-stock-market-pandemic-economy-bankrupt-italy-a9394891.html https://elpais.com/elpais/2017/01/31/ciencia/1485861765_197759.html
En otro ejemplo, Getafe (Madrid, España), muchas escuelas clausuradas
enseñan a niños de familias que están en riesgo de exclusión social.
¿Quién puede pensar en que utilizarán Internet y participarán en clases a
distancia? ¡Pero si el problema es comer! Toman medidas “drásticas”
pensando en ricos https://www.eldiario.es/sociedad/coronavirus-impactan-extraordinarias-familias-vulnerables_0_1004750520.html
Toman medidas “drásticas” pensando en ricos
Las “medidas drásticas” se piensan según efectividad pero ¿para
cuándo la equidad en las “medidas drásticas? ¿Para cuándo la
solidaridad? ¿Cuándo informarán del previsible impacto, en beneficios y
en daños, para poblaciones ricas y pobres? Ni se les pasa por la cabeza,
viven en la riqueza.
Pero justo ahora sería el momento de, por ejemplo, introducir una
renta básica personal que dé a cada residente del país una modesta
retribución mensual sin condiciones, como derecho para poder supervivir a
la crisis económica que se avecina https://elpais.com/elpais/2020/03/11/opinion/1583929510_196303.html
Hay que hablar de “Dictadura de la salud” y de “Populismo
epidemiológico”, en que todo se excusa por la salud y el fin justifica
los medios.
Ante la pandemia son dos los objetivos: 1/ disminuir las muertes y 2/
mantener la sociedad. Con las medidas drásticas no se cumplen ninguno
de los dos, y se potencian reacciones destructoras de la convivencia,
como el racismo contra lo asiático y lo gitano, y el pánico en general,
por ejemplo https://ctxt.es/es/20200302/Firmas/31328/coronavirus-racismo-gitanos-haro-rromani-pativ.htm https://paipaimag.com/la-enfermedad-que-legitima-el-racismo-una-leccion-no-aprendida/ https://www.project-syndicate.org/commentary/greater-risk-literacy-can-reduce-coronavirus-fear-by-gerd-gigerenzer-2020-03 https://www.20minutos.es/noticia/4183252/0/compras-masivas-tras-el-panico-por-el-coronavirus-por-que-el-papel-higienico-es-el-producto-mas-demandado/
Estas medidas drásticas indiscriminadas de 2020 están en la senda de
los recortes inmisericordes que han debilitado al sistema sanitario
público, ahora tan necesario. Conviene que profesionales, pacientes y
comunidades recuerden quiénes han destruido a conciencia dicho sistema
sanitario, con sus respuestas indiscriminadas sustentadas en 2010 con el
“Haré lo que tenga que hacer, me cueste lo que me cueste” y ahondadas
en 2012 y hasta la actualidad con politicas de recortes brutales en
sanidad y educación, y la complementaria privatización de servicios
básicos.
Se podría aprovechar para no sólo felicitar a profesionales del
sistema sanitario por su resiliencia ante el reto del sufrimiento
provocado por la pandemia, sino también para ser valientes y tomar
medidas “drásticas” tipo inyectar de un día para otro los 10.000
millones de euros que se “rebajaron” entre 2010 y 2013. Hay que evitar
el colapso del sistema sanitario, y no se logra ni con buenas palabras,
ni con aplausos, ni con cantos, por bienvenidos que sean.
Síntesis
Las medidas contra el coronavirus (Covid-19) están siendo tan
drásticas que pueden provocar más daño del que eviten. Además, muchas
carecen de fundamento científico y expresan una concepción burguesa de
la sociedad que expulsa cada vez más, y a más al margen, a gran parte de
la población. Las medidas drásticas contra la pandemia del nuevo
coronavirus, Covid-19, darán pie al incremento de la pobreza y de la
desigualdad, con el consiguiente impacto en sufrimiento y muertes.
¿Qué hacer? #Covid19
Las respuestas políticas están llevando a un mundo con fronteras cada
vez más rígidas, con medidas cada vez más “drásticas”, como si no
importara el futuro de estas generaciones ni el de las siguientes. Las
naciones parecen estar prefiriendo el aislamiento, el sálvese quien
pueda y finalmente el suicidio colectivo (primero el de los pobres,
claro). La ética está en caida libre, literalmente https://www.thehastingscenter.org/covid-19-and-the-global-ethics-freefall/
Es la “Regla del Rescate” en su expresión máxima (por evitar el mal
presente provocar el mal total futuro). ¡Sálvese quien pueda! Esa Regla
es comprensible ante los féretros, o ante las UCIs llenas pero no es
comprensible en políticos que tienen que pensar en las generaciones
presentes y sobre todo en las futuras https://jme.bmj.com/content/34/7/54016
Si decidimos saltar del precipicio, necesitamos algunos datos para
informarnos sobre la razón de tal acción y las posibilidades de
aterrizar en un lugar seguro” https://www.statnews.com/2020/03/17/a-fiasco-in-the-making-as-the-coronavirus-pandemic-takes-hold-we-are-making-decisions-without-reliable-data/
En sentido positivo, ¿qué hacer?
1.-Tranquilidad y actuar como en todas
las epidemias de virus respiratorios (buena higiene personal y de
hogares-zonas de trabajo, lavado meticuloso de manos, evitar
aglomeraciones y especialmente lugares como hospitales y centros de
salud, buena alimentación y evitar métodos físicos y farmacológicos
contra la fiebre). Disminuir las situaciones inevitables de
hacinamiento; por ejemplo, “aclarar” con medidas varias como “permisos” y
traslados, residencias de ancianos, prisiones, centros de menores,
centros de internamiento de extranjeros y otros lugares de convivencia
estrecha de grupos humanos.
2.- Conservar a todos los enfermos que se pueda en casa, en cuarentena
voluntaria, atendidos por sus propios profesionales de atención primaria
(también fuera del “horario laboral”, noches y festivos incluidos). Es
clave atender en casa a quienes no precisan el hospital, porque su
enfermedad es leve o puede ser tratada en domicilio (por ejemplo, muchas
neumonías) o porque son tan graves que acabarán inevitablemente en
muerte. Intentar la formulación de voluntades anticipadas para que
podamos saber de todo el mundo qué condiciones prefiere en caso de
desenlace fatal, especialmente si quiere morir en casa.
3.- Medidas extremas de higiene en profesionales, tanto en domicilio
como con pacientes hospitalizados y en los propios pacientes.
4.- Aceptar (sociedad y profesionales) que muchas muertes por Covid-19
no son evitables, que el virus cambia la causa de la muerte, que hay que
evitar el “encarnizamiento terapéutico” pues es mala medicina, sin
ética (hay un tiempo para morir, para lograr morir en paz, para
acompañar la agonía y para dejar en paz a los moribundos).
5.- Inyectar dinero en el sistema público para que no colapse y
6.- Eliminar el estado de alarma y las cuarentenas forzadas de millones
de personas e introducir medidas anti-pánico, como a/ participación
popular en las decisiones, b/ decisiones que incluyan siempre costes y
valoración de daños evitados y provocados, c/ comités de éticas amplios
(que incluyan por ejemplo filósofos y cajeras de supermercados) que
valoren las medidas, d/ transparencia e información (no sólo número de
casos sino también hospitalizaciones y muertes, por grupos de edad,
sexo, clase social, enfermedades y consumo de medicamentos para estas
enfermedades), e/ fomentos de redes de solidaridad y f/ introducir
equidad en todas las medidas de forma que se considere siempre el
impacto en todos los grupos de población, también los que están
marginados y los más frágiles.