El jefe antidroga de la Guardia Civil condenado por narcotráfico
El jefe del Equipo de Delincuencia Organizada y Antidroga (EDOA) de la
Guardia Civil de Málaga fue condenado el viernes por la Audiencia
Provincial a diez años y medio de prisión por narcotráfico.
El tribunal considera probado que el dirigente del EDOA, que tenía la
graduación de teniente, favoreció el tráfico ilegal de drogas y que no
solo recibió contraprestación de alguna operación sino que también
consiguió obtener méritos policiales.
Al jefe del EDOA se le condena por dos delitos contra la salud pública y
otro de falsedad y han sido absueltos ocho acusados, entre ellos cuatro
agentes del instituto armado.
Además, la sentencia condena a otras 26 personas por los delitos de
pertenencia a grupo criminal, contra la salud pública, falsedad
documental, robo con violencia, tenencia ilícita de armas y blanqueo de
capitales. Entre los acusados había varios guardias civiles, entre ellos
el que fuera jefe del EDOA, presuntos traficantes, confidentes y una
abogada.
El juicio comenzó el 14 de octubre de 2015 y durante el mismo el fiscal
sostuvo que había una actuación coordinada o dirigida por un grupo de
guardias civiles del EDOA, encabezado por el teniente.
El objetivo de la trama era obtener beneficios, económicos o
profesionales, mientras que los informantes lograban cantidades de
drogas y, en ocasiones, conseguían que estos agentes del EDOA hicieran
la vista gorda en determinados operativos.
Queda pendiente de juzgar a un sargento del EDOA que se fugó en
septiembre de 2015 antes de comenzar el juicio y que se tendrá que
enfrentar a una petición fiscal de 55 años de cárcel por ser uno de los
principales acusados de la trama.
Este agente, al que le pesaba una orden internacional de busca y
captura, fue detenido a finales del pasado agosto en el aeropuerto
Madrid, tras aterrizar de un vuelo procedente de México.
Entre los condenados por blanqueo de capitales y falsedad en documento
mercantil también se encuentra una abogada, que era la esposa del
guardia civil fugado, ya que diseñó una operación con apariencia de
legalidad para la colocación de dinero de origen criminal.
Los escasos medios que han publicado esta noticia no se ofrecen los
nombres ni las fotos de los condenados, algo que jamás ocurre con los
demás condenados, cuyos datos airean a los cuatro vientos. Los medios de
comunicación protegen a los guardias civiles, aunque estén condenados
por nacotráfico. Se les ve el plumero.
Se ve que se saltaron la cadena de mando: los de arriba no consienten que los subalternos roben más que ellos.
No me queda muy claro si realmente cumplirá alguien la condena, pero seguro que de hacerlo, las condiciones serán mucho mejores que los de cualquier otro preso "de segunda".