2/7/15

Yolanda en el país de los estudiantes.

Es el título del documental que cuenta el caso de Yolanda González, una estudiante de 19 años a la que dos sicarios a sueldo del estado asesinaron, no está muy claro porqué, ya que según ellos mismos Yolanda pertenecía a ETA y fue una venganza por un atentado de esta, pero esta versión no se la creían ni ellos, Yolanda solo pertenecía al Partido Socialista de los Trabajadores,eso si, era vasca y una víctima cómoda e indefensa.

Emilio Hellín Moro, Ignacio Abad Velázquez, José Ricardo Prieto, Félix Pérez Ajero, Juan Carlos Rodas, y David Martínez Loza, Fueron los valientes patriotas que secuestraron y dispararon a quemarropa a la peligrosa activista, por el bien de ¡Gpaña!.


Emilio Hellín Moro, el principal asesino, fue condenado a 43 años de prisión, aunque al poco se le concedió un permiso durante el cual escapó ¡con documentación oficial! a Paraguay, donde trabajó para el otro asesino que había entonces en el poder, Stressner y tras ser descubierto por un periodista en 1990 fue "extraditado".


 Más tarde se sabría que no solo contó con ayuda de los diferentes gobiernos "democráticos" para escapar y permanecer oculto, sino que además fue contratado por todos ellos como asesor de algunos cuerpos de in-seguridad del estado.
Uno de ellos el reciente y mediatizado caso Bretón, donde fue uno de los peritos.




 

29/6/15

SIDA, Gripe, Ebola, MERS, Difteria... A ver cual cuela

Parece que andemos a la búsqueda de la epidemia perfecta, una que justifique la implantación de un estado de terror generalizado, quizás para justificar una vacunación masiva de la población o la simple supeditación incondicional a la autoridad médica.




De cualquier forma debería entenderse como un atentado y una amenaza a la libertad individual, que se pretende imponer desde la propia sociedad afectada, ya que es la propia población aterrorizada y perversamente mal informada, la que pedirá que se la "proteja" y obligará a los más críticos a que acaten las medidas irracionales que se tomen.

Históricamente todas las epidemias han sido vencidas por la higiene, la mejora de la alimentación y las condiciones de vida. En un mundo favelizado que se encamina a ser una granja de producción intensiva, es necesaria la implantación de un sistema médico-veterinario que garantice la salud mínima necesaria para que al ganado humano le de tiempo a ser productivo y no muera por la falta de higiene y hacinamiento, cuando no se trate de fines aun más oscuros de los que ya nadie puede pensar que son paranoias, pues los propios mass mierda se hacen eco, sabedores de la impunidad de sus amos.

Defender hoy día la vacunación masiva, es allanar el camino de los globalistas y condenarnos a la masificación de la esclavitud, así como a la total destrucción de los modos de vida tradicionales, menos rentables a la élite y menos dóciles a su control.

Pero sobre todo es negar la libertad de elección individual, cuando esta no sucumbe al miedo generado por los mass mierda, apoyados por un populacho cobarde y desinformado que ni siquiera cumple con los preceptos de su propia fe.

 

 

Copi-pega de  movimiento político de resistencia

 'En materia de salud pública la verdad no es siempre lo más importante'





Juan Manuel Olarieta


A diferencia de las facultades universitarias actuales, imbuidas de ideología anglosajona, el materialismo dialéctico ofrece una ventaja insuperable porque explica los conceptos científicos tal y como son: de una manera histórica. El materialismo dialéctico ha quedado casi como la única corriente que defiende que la historia de la ciencia forma parte de la ciencia misma. Por el contrario, el positivismo está erradicando de las facultades universitarias las disciplinas históricas: historia de la física, historia de la biología, historia de la farmacia, etc. De esta manera la ciencia es como una moda: hay que estar a la última, a lo más reciente, porque lo nuevo incorpora en su seno a lo viejo.

El origen de esta tara es que se ha tomado a la física como la ciencia por antonomasia y la física es una disciplina que ignora una de las categorías fundamentales de cualquier ciencia: el tiempo. Basta leer a Newton para darse cuenta de que apenas menciona al tiempo, a pesar de que el tiempo es una de las magnitudes básicas de la mecánica. Pero hay algo aún peor: en las pocas ocasiones en que Newton se refiere al tiempo, lo hace de una manera errónea, que posteriormente se traslada a la teoría de la relatividad, donde las explicaciones acerca del tiempo están repletas de absurdos: continuo espacio-temporal, la cuarta dimensión, viajes en el tiempo, etc.

A diferencia de la mecánica, el tiempo desempeña un papel primordial en cualquier otro ámbito. Por ejemplo, para las personas el tiempo es su biografía, para las sociedades el tiempo es su historia, para la biología es la teoría de la evolución, e incluso en la geología el tiempo ha llegado a ser una parte integrante de su disciplina. En fin, el tiempo ha inundado las ciencias en una batalla permanente contra la mecánica porque el tiempo es todo lo contrario: dialéctica, movimiento y cambio.

Pero la ciencia no sólo explica los cambios, la evolución y la historia sino que en sí misma es cambiante y, por lo tanto, se debería explicar de esa misma manera: como un desarrollo cambiante de los conceptos, de las teorías y de las corrientes mutuamente enfrentadas que la transforman.

Es posible que haya muchos que crean -erróneamente- que los médicos son los únicos profesionales que estudian las enfermedades. Pero -como todo- las enfermedades son esencialmente historia y los historiadores lo saben bien porque enfermedades conocidas como la “peste negra”, por ejemplo, han desempeñado un papel de cierta relevancia en la historia de las sociedades. Sin embargo, para analizar las enfermedades los historiadores no han mirado por el microscopio en busca de virus o bacterias, sino que han tenido en cuenta factores de otro tipo, como el hambre, el urbanismo, la alimentación, el comercio, la carestía, la meteorología, la agricultura, la ganadería, etc.

Si algún médico tuviera la paciencia de leer un “anticuado” tratado sobre la epidemia de cólera de 1883 en España (1) se llevaría muchas sorpresas. Hoy a un médico le resultaría difícil explicar por qué dicha epidemia afectaba a los barrios pobres y no a los barrios ricos. ¿No es el cuerpo humano igual para todos? Si ya es difícil acudir a una facultad de ciencias económicas y escuchar algo relativo a las clases sociales, en medicina eso es tarea imposible. Como máximo uno puede encontrar algún departamento, convenientemente aislado, en el que estudian “medicina del trabajo” y enfermedades típicas de los mineros, como la silicosis, que no se pueden ocultar. También es posible que encuentre manuales descatalogados, como el de Renzo Ricchi (2), cuidadosamente escondidos.

Pongamos otro ejemplo “histórico”: el carbunco, al que hoy llaman ántrax, una enfermedad que actualmente ha remitido, no por ningún antibiótico ni vacuna, sino por el desarrollo de las fuerzas productivas, la modificación de los sistemas de producción fabriles, la sustitución de la lana como materia prima textil por los productos sintéticos, la fabricación de colchones de muelle o el retroceso de la economía pastoril y ganadera. Es la típica enfermedad que apareció por las fuerzas productivas y desapareció por el mismo motivo.

Antes de que Koch y Pasteur impulsaran la medicina moderna, en Inglaterra la enfermedad de los trabajadores textiles por carbunco promovió en 1880 la promulgación de las normas Bradford para la manipulación de las balas de lana, que exigían tomar precauciones y modificar las condiciones de manipulación de la materia prima (3). En los centros de trabajo donde las normas Bradford se implantaron, los casos de carbunco entre los obreros desaparecieron. Si la desaparición no fue completa, se debió a que hubo capitalistas que no las aplicaron, normalmente porque encarecían o complicaban los procesos productivos en los talleres. En 1921 la Oficina Internacional del Trabajo celebró en Ginebra una reunión sobre el carbunco, de donde surgieron medidas que seguían teniendo relación con las condiciones de trabajo más que con remedios de tipo médico.

A los talibanes de la medicina moderna les gusta asegurar que las vacunas son inocuas y que han salvado muchos millones de vidas. A todos los fantoches les gusta presumir de lo que carecen. Hablan de sus éxitos y no de sus fracasos. La historia dice algo bien distinto. Por ejemplo, el carbunco del que acabo de hablar es también una enfermedad de las ovejas. A medida que se empezó a vacunar al ganado contra el carbunco, las quejas de los ganaderos se amontonaron sobre la mesa de Pasteur:

“Las ovejas morían de carbunco; pero no de la enfermedad natural adquirida en los campos contaminados, sino de carbunco producido por las mismas vacunas que debían salvarlas. De otros lugares llegaban también noticias alarmantes: las vacunas que habían costado tanto dinero, no surtían efecto; ganaderos que después de vacunar rebaños enteros se habían acostado dando gracias a Dios por la existencia de Pasteur, una mañana encontraban los campos cubiertos de ovejas muertas; ovejas que debiendo quedar inmunizadas, habían muerto víctima de las esporas de carbunco escondidas en los pastizales. Pasteur empezó a odiar las cartas; hubiera querido taparse los oídos para no percibir los comentarios irónicos que por por todas partes surgían y, por último, sucedió lo peor que podía suceder: aquel alemán molesto Koch, publicó un informe científico, frío y terriblemente exacto, en que dejó comprobado que la vacuna anticarbuncosa no tenía ningún valor práctico” (4).

Si cambiamos de tercio y en lugar de ovejas empezamos a hablar de personas, el relato puede llegar a ser espeluznante y resulta verdaderamente repugnante que nadie hable de ello en una facultad universitaria, e incluso que los ignorantes hagan alarde de su estulticia.

La vacuna contra el carbunco resultaba tan peligrosa que algunos paí­ses restringieron su utilización sólo para el ganado. Aunque posteriormente fue mejorada, es decir, lograron que fuera menos dañina, la vacuna siempre fue un fracaso, si bien “en este terreno la verdad no es siempre lo más importante”, dice cínicamente Kruif. Gracias a que, incluso en materia de salud pública, la verdad no es lo más importante, la vacunación contra el carbunco se impuso por decreto en varios países y Pasteur guardó silencio porque el volumen de negocio crecía de manera espectacular. Entonces dejó de ser una cuestión veterinaria para transformarse en economía y en política: capitalismo en estado puro.

Pero para enterarse de ello hay que hacer algo que en las facultades de veterinaria tampoco enseñan: leer viejos artículos de revistas descatalogadas. Es otra sorprendente faena porque es posible que más de uno vea clases y lucha de clases hasta en la veterinaria, en el ganado. Sencillamente alucinante.



(1) Philip Hauser: Estudios epidemiológicos relativos a la etiología y profilaxis del cólera, Madrid, 1887.
(2) La muerte obrera. Investigación sobre los homicidios blancos y los accidentes de trabajo, Madrid, 1981.
(3) P.W.J.Bartrip: The Home Office and the dangerous trades. Regulating occupational disease in victorian and edwardian britain, Nueva York; Chris Holmes: Spores, plagues and history. The story of anthrax, Durban, Texas, 2003.
(4) Paul de Kruif: Cazadores de microbios, México, 2010, pg.161.

26/6/15

Moralmente irrelevantes.

Así definen los modernos eugenistas a los recién nacidos, seres de los que se puede prescindir ya que no producen y moralmente, para ellos, asesinarlos es irrelevante.
Se habla incluso de "aborto post-parto" para enmascarar la eugenesia, el asesinato de "excedentes", pero todo rodeado de seriedad "científica" y refinados discursos de caras universidades.

Curiosamente encontramos un claro nexo entre estas ideas y la secta jesuita perteneciente a la secta cristiana y a la vez muy dependiente de la secta judía-cabalista. Así que en conclusión, tras los  que pretenden imponernos la eugenesia como el no va más de la libertad, la modernidad, la tolerancia y la moral, están los asesinos de siempre y su milenario plan de dominio mundial.
 
Video: LA BIOÉTICA-EUGENISTA-JESUITA PROMUEVE EL INFANTICIDIO

22/6/15

Jázaros, el pueblo elegido, (según ellos).

El origen de la mayor parte de los judíos que en la actualidad ocupan Israel, como de los del resto del mundo, se encuentra muy lejos de esa tierra e incluso de las lineas sanguíneas de donde pretenden provenir. La mayor parte de judíos actuales, quizás el 80%,  es de ascendencia askenazi, no semita,  ...como si que lo son entre otros, los árabes a los que ahora consideran enemigos, por lo que hablar de antisemitismo es absurdo cuando se critica a los judíos.
El antiguo testamento ha sido desmentido en su mayor parte por la arqueología moderna, sobre todo en lo que afecta a la coartada esgrimida por los usurpadores de Israel para legitimar su sangrienta ocupación. Ni hubo diáspora de Jerusalén, ni hubo huida de Egipto por el desierto, ni los askenazis tienen antepasados bíblicos.

Los auténticos descendientes de los israelitas originales son probablemente los actuales palestinos y unos pocos judíos emigrados desde allí entonces, que junto a algunas tribus  africanas convertidas al judaísmo se instalaron en España, los sefarditas.

Estos mismos judíos, los únicos que por derecho  podríamos llamar así, fueron los perseguidos y asesinados por los nazis... con ayuda de judíos ricos como los Rockefeller o Rothchild ...aunque en número mucho menor de lo más tarde pregonado por estos mismos "judíos ricos" para crear un mito sobre el que continuar su plan, un plan auténticamente diabólico, puesto en marcha siglos atrás y fundamentado en un pacto (de la sangre) y una tradición secreta para llevarlo a cabo.

Para encontrar el origen de estos askenazis, debemos situarnos en el siglo VII, en medio de las guerras que mantenía el imperio Bizantino con los Árabes y en una misteriosa tribu de dudosa procedencia, los Jazaros.

Extraído del libro de Ibn Asad El hijo del león:
 Estos jázaros seguían siendo un pueblo bárbaro, nómada, y vivían de la guerra de los otros y del comercio en la Ruta de la Seda.
Religiosamente seguían los cultos típicos de su origen étnico: un chamanismo nómada en donde se integraban rituales de sacrificio sanguinario y brujería. Era esa “religión de la guerra” propia de esta gran familia étnica, compartida grosso modo con los hunos, los samoyedos, los mongoles y pueblos con unos mismos rasgos culturales del llamado Ciclo del Este.


Sin embargo, a pesar de ser un pueblo culturalmente pobre, el poder de los jázaros se expandió considerablemente a lo largo del S.VII, gracias a la explotación y el saqueo de la Ruta de la Seda, y a la función política que una cristiana Bizancio extrajo de este ya Reino de Khazaria, el cual había extendido sus fronteras hasta la región ucraniana de Crimea, con la ayuda bizantina.


Khazaria servía de barrera entre el amenazante Califato Omeya, que en este siglo estaba en expansión, y una Bizancio que no tenía grandes problemas en aliarse con estos misteriosos paganos llamados los jázaros, que se dividían (siempre se
dividieron) en dos grupos, los akhazaríes y los karazaríes
, en una extraña división tribal en dos -como Koka y Vikoka- cuya naturaleza dual nadie ha conseguido explicar.

Sin embargo esta alianza bizantino-jázara no la veían con buenos ojos las autoridades religiosas cristianas. Por eso, la Iglesia Oriental presionó para que el emperador bizantino, ya con sangre jázara, Constantino V (apodado por los griegos ortodoxos como Kopronymos, “El Mierda”) convenciera a Khazaria para
convertirse al Cristianismo. El Rey Jázaro Bulan tuvo una solución a este conflicto religioso que obstaculizaba la alianza política: se inventó un origen étnico vinculado al antiguo pueblo hebreo. Y en vez de convertirse al Cristianismo (lo que iba a resultar imposible ni tan si quiera a un aparente nivel
nominativo), se convirtió a un Judaísmo sui generis que iba a mantener intacta la raíz pagana sacrificial brujo-chamánica de la antigua religión jázara

Y así aparecieron unos neo-judios, a mediados del S. VIII que, por supuesto, no tenían nada que ver con los judíos de Judea ni con nadie de ese entorno religioso.

La pobre cultura jázara adoptó el alfabeto hebreo, cambiaron sus nombres en antiguo turco-jázaro por nombres más o menos judíos (por ejemplo, el Rey Bulan pasó a llamarse Rey Sabriel) y se presentaron religiosamente como “descendientes del Noé bíblico” (no se lo creen ni ellos) para mejorar la alianza
cristiano-jázara contra el Islam. Los jázaros fueron los mercenarios que el Imperio Bizantino usó para hacer frente al Califato en su frontera. 

La alianza cristiano-jázara funcionó a la perfección en el terreno militar (aplastaron a los árabes en varias ocasiones), pero también en lo social (hasta el punto de que el nómada pueblo jázaro hizo de Europa Oriental su nueva patria, la que jamás había tenido). Esa misteriosa y fraudulenta alianza de la Europa cristiana con los
neojudíos jázaros se extenderá hasta el día de hoy.
Ya con Khazaria desintegrada como estado, los jázaros neo-judíos desarrollaron un nuevo fenómeno religioso en la Europa Oriental basado no tanto en la Torah sino en un Talmud de formulación reciente y fraudulenta, y no tanto en el idioma hebreo, sino en una nueva lengua (el yiddish), una lengua eslavo-germánica que
adopta el alfabeto hebreo. 

Este neo-judaísmo europeo se hace llamar ashkenaz, y
se convierte en la “religión” de una comunidad jázara nómada que se adaptará como élite comercial en los reinos cristianos orientales primero, y occidentales, después. 


La influencia que los jázaros alcanzan a tener en ciertos reinos europeos llega a incomodar a varios tronos. Esta expansión migratoria y social del pueblo jázaro es advertida por ciertos gobernantes cristianos, como Luis II de Baviera en
el S.XIII, Luis I de Hungría en el S. XIV, y varios reyes de Francia, reinos germanos, Holanda, los Reyes Católicos en España en el S. XV… 

Todos ellos emitieron leyes de expulsión de los neo-judíos fuera de las fronteras de los respectivos reinos. En el siglo siguiente, el S. XVI, prácticamente todos los estados aplican leyes parecidas para una comunidad extranjera ciertamente astuta, Este éxito definitivo de los neo-judíos en su toma de poder europeo cristaliza en
1694 con la fundación del Banco de Inglaterra
e inaugura un siglo con varias misiones políticas para los jázaros neo-judíos, basadas todas ellas en su movilidad internacional sin un país propio como sede.  

Actuaban de forma meta-estatal como prestamistas de diferentes reinos y reyes cristianos que ya se habíanplegado a unos intereses que sentían como propios. Así, una dinastía de usureros
ashkenazís afincada en Alemania como los Bauer (conocidos después como los Rothschild) se sitúan a finales del S. XVIII como agentes de confianza de los principales príncipes de Europa

La intromisión de los neo-judíos no se queda en el plano político: ellos saben desde su alianza con el Imperio Bizantino, que la
Iglesia suponía ser su gran enemigo potencial, pues ella era consciente de la impostura y el auténtico origen y misión de estos mercenarios nómadas. Por ello, se inicia una campaña de destrucción eclesiástica y de infiltración en la institución
católica, condensada en las agrupaciones masónicas
del estratega político Adam Weishaupt. Estas intrigas explotan en una “Revolución Francesa” a medida de los intereses de los banqueros centrales y la masonería ashkenazí.


Simultáneamente el prestamista Nathan Mayer Rothschild se muda a Londres, para diez años después convertirse en el dueño y señor del Banco de Inglaterra.
Jacob Rothschild se instala después en París y hace esencialmente lo mismo con el Imperio Francés

Al otro lado del Océano Atlántico, se inicia una Guerra con los independizados Estados Unidos de América, que culmina con la expansión del Imperio Rothschild bajo la forma de la fundación de la Reserva Federal

19/6/15

La ridícula realidad

El monstruoso aparato propagandístico estatal inunda desde hace años el imaginario social con cientos de series de policías que han llegado a hacer creer a mucha gente que los descerebrados miembros de los cuerpos represivos del estado, son algo más que desertores del arado con complejo de superioridad y capaces de cualquier cosa con tal de contentar a sus amos.

El cine nos presenta a policías machotes, salomónicamente justos y de moral intachable que luchan contra el mal aun a riesgo de sis vidas.


 


La cruda realidad nos presenta a unos funcionarios, cuya principal motivación, en la mayoría de los casos, es su incapacidad de realizar otro trabajo más complicado o más duro y con un nivel de servilismo y falta absoluta de iniciativa propia para cuestionar ninguna orden o ninguna ley por injusta que estás sean.




De vez en cuando es la propia Televisión quien nos muestra el lado que por todos los medios pretende ocultar.

 Video: ridículo policía local.

14/6/15

Gorros de papel de plata para todos.

A veces encuentro noticias y vídeos de algo que he leído en otro sitio o que sospecho que sean de determinada manera, lo que consigue reafirmarme en mis creencias y suposiciones ...o quizás solo aumentar mi paranoia.
El caso es que aquí tenemos un vídeo de alguien que dice saber de lo que habla y que no es otra cosa que los tejemanejes de los servicios de inteligencia. De cualquier forma todo lo que cuenta puede ser contrastado gracias a los internetes y comprobar que alarmántemente parece decir la verdad. 

La traducción es muy mala, pero es lo que hay. 

Video: Dr Barrie Trower. La Verdad sobre las Armas de Micro Ondas.


Y aquí una noticia de 2013 que nos debería hacer reflexionar, pues vendría a ser la puesta en practica de lo comentado en el vídeo, o al menos podría serlo. Enlace 

Quizás (¿muchos, todos?) algunos de esos "ciudadanos respetables" que de un día para otro se transforman en monstruos durante unos minutos o unas horas, para después (si raramente sobreviven), volver a ser los dóciles ciudadanos de antes, no estén demasiado equivocados o locos cuando afirman que "les obligaron" o que "no eran ellos". Quizás en alguno de esos casos realmente la mano de los servicios de inteligencia haya estado detrás.

Además de lo mencionado, también existe tecnología civil  susceptible de ser implantada sin autorización ni conocimiento en el organismo humano y sobre la que se puede actuar a distancia. 

Esta tecnología para uso civil existe al menos desde 2003, pero entendamos que la tecnología militar lleva entre treinta y cuarenta años de adelanto  a esta. 
Son muchos los casos de "locos" que han intentado denunciar que les habían implantado "algo", algunos incluso se lo han conseguido quitar y hasta mostrarlo, aunque sin demasiado éxito a pesar de ello.
Pensemos también como la industria pesada, (las fábricas de tractores o excavadoras), en tiempo de guerra pasan a ser controladas por el ejercito para construir maquinaria de guerra, si nos situamos en el siglo que estamos y con la tecnología que poseemos, deberíamos preguntarnos si igualmente las antenas y repetidores de telefonía serán utilizadas para los fines militares que comentan en el vídeo.

13/6/15

2+2=5

Como las matemáticas dicen que son un idioma universal, no hace falta que esté en español para entender el vídeo. Igualmente parece que es indiferente el idioma para que el mundo entienda el sistema que nos domina.
Video:2+2=5

10/6/15

Hipersexualización infantil.


En un mundo en el que todo vale, la mercantilización de la infancia o la degeneración de esta con fines comerciales, está a la orden del día.
Concursos de belleza para niñas, venta a niños de productos propios de adultos, explotación de los instintos sexuales en niños que aun están empezando a desarrollar su sexualidad, uso de niños/as como reclamos sexuales...
Y todo por supuesto bendecido por el estado.

  Video: hipersexualización infantil.
 

6/6/15

11-M, La falsa realidad creada en los medios

Actualmente la mayoría de asesinatos rituales son apoyados por los medios de desinformación, que a la vez que les dan publicidad, se ocupan de tapar los fallos en el montaje o en sus puestas en escena.




Video: 11-M. El vídeo de la explosión de Leganés, ¿dos audios diferentes ?


Sera por experiencia, será por presupuesto, pero en Jolibud lo hacen mucho mejor.